Sugestivos desplazamientos en la AFIP de Mar del Plata. El recuerdo del caso Bahía Blanca

Por Pablo Portaluppi

A través de una comunicación informal interna, la Dirección Regional de AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) Mar del Plata les anticipó a sus empleados importantes cambios en las diferentes Jefaturas Internas. Los mismos fueron elevados a la Subdirección General de Operaciones Impositivas del Interior para realizar la Disposición correspondiente. A simple vista, el hecho parece una decisión técnica más con poco o nulo impacto en la opinión pública. Pero en verdad no lo es. De hecho, la decisión provocó un tembladeral interno.

La AFIP tal como se la conoce hoy fue creada en 1997 y está integrada por la Dirección General de Aduanas (DGA), la Dirección General Impositiva (DGI) y la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social (DGRSS). La DGI es el principal organismo recaudador de los recursos públicos. A través del cobro de los impuestos, aporta más del 80% de estos recursos. Por debajo de ellas, están las subdirecciones: Grandes Contribuyentes, Operaciones Metropolitanas, Técnico Legal, y la mencionada Interior.

La Jefa de la DGI es nada menos que Virginia García, ex cuñada del diputado Máximo Kirchner, quien ya había tenido un paso por el organismo recaudador, cuando en 2010, fue designada por Ricardo Echegaray, entonces titular de la AFIP, como jefa de la oficina regional de la DGI en Río Gallegos, entonces un lugar estratégico en las investigaciones contra el empresario Lázaro Báez.

Justamente, los cambios que se vienen en la Regional Mar del Plata remiten inevitablemente a lo sucedido con el presunto testaferro de los Kirchner. El 9 de agosto de 2012, Ricardo Echegaray decidió, a través de la disposición 299 y comunicando la decisión mediante una teleconferencia, rebajar de categoría a la Seccional Bahía Blanca de Dirección a Agencia, lo que implicó la cesantía de 49 agentes impositivos. La razón aducida fue un conflicto gremial, pero el motivo real fue que durante los años 2011 y 2012, sabuesos de la AFIP a cargo de Carlos Blanco habían detectado la maniobra de las facturas truchas. Las actuaciones obrantes pasaron a depender mayormente de Mar del Plata, cuyo Jefe Regional era Sebastián Durruty, un “amigo” de la casa. Un antecedente muy sugestivo.

La DGI evalúa nada menos que el comportamiento fiscal de las empresas utilizando para ello calificaciones de riesgo. Entre sus funciones principales se encuentran la recaudación impositiva, el establecimiento de multas, sanciones, determinaciones de oficio, liquidación de deudas en gestión administrativa o judicial, aplicación de sanciones u otros conceptos. En otras palabras, tiene un rol preponderante. Lo mismo que las Direcciones Regionales del Interior, entre las que se encuentra Mar del Plata, y de la cual dependen otros distritos de la zona, como Necochea, Pinamar, Tandil, Ayacucho y Balcarce.

Tal vez el desplazamiento más llamativo sea el del Jefe de Investigaciones, Eduardo Bellini, un hombre al que las fuentes consultadas califican de “impecable e implacable en su función”. Si a una investigación en curso se la “cajonea”, nunca se genera una fiscalización. “El lugar es clave dentro del organismo cuando querés que algo “no salga a la luz”, cuenta una alta fuente interna. Y agrega: “La formación de una jefatura en el ámbito de la DGI requiere años de inversión, por la complejidad de sus procesos, la diversidad y el volumen de tareas y datos internos y externos que existen en esta organización”. De hecho, según pudo averiguar este medio, en la comunicación interna no oficial, se reconoce que las razones de las decisiones no tienen que ver con las cualidades técnicas de las personas, sino con la idea de destacar el rol de la mujer dentro del organismo.

Las remociones no terminan allí. En Mar del Plata, también fueron desplazados Rosana Cordisco, Jefa de la Agencia 1, Gustavo Álvarez Kraus, Jefe de la Agencia 2, Beatriz Marín, a cargo de la División Capacitación, y Juan Sansinena, titular de “Revisión y Recursos”. Además, también fueron reemplazados los responsables de las secciones “Trámites”, “Cobranzas Judiciales”, “Cobranzas Administrativas”, todos de la Agencia 2.

En tanto, en la ciudad de Pinamar fue removido el Jefe del Distrito, Sergio Iturbe, y su par de Necochea, Claudia Martínez, como así también hubo cambios en la Oficina de Recaudación de esta ciudad. Respecto a la seccional pinamarense, también hubo desplazamientos en 7 oficinas más.

Un reconocido Contador de Mar del Plata y amplio conocedor de los pasillos de la AFIP afirma que “en muchas Direcciones Regionales se vino y continúa produciendo el “descabezamiento” de sus jefes, muchos de ellos con años de conocimiento, trayectoria en sus puestos de entre 5 y 20 años, y con una carrera administrativa impecable”.

El 13 de abril de 2021 asumió en la Seccional marplatense el ex Secretario de Economía del Municipio durante la gestión del ex Intendente Gustavo Pulti, Mariano Pérez Rojas, en reemplazo del contador Roberto Seara, un funcionario de carrera dentro del organismo y muy bien ponderado por sus compañeros. Docente universitario, el actual Director Regional ingresó a la AFIP a comienzos de 2016, por lo que no son pocos los que dudan de su idoneidad para el cargo, debido a su poca experiencia dentro del ente recaudador. “Con 5 años adentro es muy difícil que tenga autonomía para hacer su trabajo por el total desconocimiento del funcionamiento”, sostiene una alta fuente de la AFIP local, con muchos años de trayectoria. La misma persona sospecha que Pérez Rojas fue cooptado por el kirchnerismo. Consultado si hay alguna investigación sensible en curso, afirma enigmático que “por ahora no, estas movidas son claramente a futuro”, alegando que “seguramente tienen la intención de comprar sus voluntades si lo necesitan”.

Mariano Pérez Rojas

Pero en la comunicación interna de los “cambios” aparece un nombramiento muy sugestivo con el cargo nada menos que de Director Regional Adjunto: Horacio Curien. Contador Público egresado de la Universidad de Mar del Plata, y oriundo de Necochea, Curien ingresó a la AFIP de la mano de Ricardo Echegaray. Ambos se conocieron cuando eran estudiantes en el CRU (Centro de Residentes Universitarios), y militaban también en la UPAU, el brazo universitario de la ex UCEDE, donde también participaba Amado Boudou.

Durante la gestión de Echegaray, ocupó los cargos de Subdirector General de Planificación y Subdirector General de Fiscalización. El 23 de septiembre de 2019, fue procesado por la Cámara Federal porteña por supuesta estafa en perjuicio de la administración pública acusado de haber cobrado viáticos para asistir a un foro global sobre Transparencia en Barbados, pero presuntamente se quedó de vacaciones en Miami y nunca asistió.

Respecto a lo que sucedió en la Seccional Bahía Blanca, una fuente judicial de la ciudad le cuenta a este medio que “los que estaban en la causa FICCADENTI (N. de la R: el caso de las facturas truchas), los corrieron a todos en una reunión de 5 minutos. Quedaron en la AFIP pero en otros sectores, lejos de lo penal”. Algunos nombres son, además del ya jubilado Carlos Blanco, Mirta Tapia, Elvira Martiarena, y Horacio Ponzoni, entre otros. Todos trabajaban en Fiscalización.

Una de las fuentes consultadas comparte con este medio unas interesantes reflexiones: “Lamentablemente las prácticas del Kirchnerismo respecto al desplazamiento de funcionarios probos en el Estado y el nombramiento de otros afines a sus postulados ha sido un estilo constante de su modelo de cooptación”, agregando que “en organismos claves del Estado como la AFIP, donde debieran prevalecer criterios de conocimiento técnico, junto al desarrollo de una carrera administrativa y a lo que debiera sumarse la existencia de concursos transparentes, el kirchnerismo optó, igual que los estados totalitarios, en colocar en cargos importantes, personas sobre las que puedan ejercer influencias en sus decisiones”.

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