La promesa incumplida de hacer 30 hospitales en 2008, los millones de las AFJP y Fútbol para Todos: La incubación de la cuarentena

Por Pablo Portaluppi

“Con el Programa de Redistribución Social que presentamos hoy vamos a construir al menos 30 hospitales y más de 300 centros de atención primaria para la salud”.

Flanqueada por más de 1.000 invitados, el 9 de junio de 2008, la ex Presidenta y actual Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó de esta manera el Decreto 904/08 que le deba destino a lo recaudado por la célebre Resolución 125 de marzo de aquel año, que establecía un fuerte incremento impositivo al campo a través, principalmente, de un esquema de retenciones móviles a la soja, el cual la entonces flamante “Mesa de Enlace” tildó de “confiscatorio”, generando un recordado conflicto que duró más de 4 meses.

No está de más agregar que los 30 hospitales nunca se construyeron. Y la caída de aquella Resolución, con el famoso voto no positivo del entonces Vicepresidente Julio Cobos, no es excusa, ya que apenas 4 meses después se anunciaba la estatización de las jubilaciones privadas. Y menos de 1 año después, el Estado decidió solventar el Programa “Fútbol para Todos”, donde el Estado sufrió una gran erogación en sus cuentas públicas absolutamente innecesarias.

En el contexto actual signado por la pandemia mundial de coronavirus y por el “Aislamiento social, preventivo y obligatorio” dispuesto por el Gobierno el último 19 de marzo, aquellas palabras presidenciales olvidadas, y lo que vino luego, recobran un significado mucho mayor. Aunque aquel anuncio tenía no pocos tintes demagógicos, de haberse realizado, hubiese implicado aproximadamente una disponibilidad de 4500 camas más, ya que se especificó que los nosocomios iban a ser de “Complejidad 4 con 150 camas cada uno”.

De algún modo, la cuarentena actual también se explica por la preocupante desatención de la Salud Pública desde el Estado. Si bien no es el único responsable, ya que el relegamiento del área viene de décadas, el kirchnerismo nunca tuvo a la Salud entre sus políticas públicas prioritarias.

Para tener una dimensión cabal de la situación actual del sistema sanitario argentino, el mismo cuenta, de acuerdo a un relevamiento oficial del año 2018, con un total de 221.000 camas, de las cuales sólo 8444 son para Terapia Intensiva, perteneciendo al sector público 2516 unidades. El 74% de esas camas están en la Región Central del país, debido a la mayor densidad poblacional de esa zona. En promedio, el país tiene 4,5 camas por cada 1000 habitantes, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda de 8 a 10 para que un sistema no colapse.

En un informe correspondiente a 2017 llamado “Análisis de situación de Salud Argentina”, presentado por la entonces Ministro de Desarrollo Social y Salud del Gobierno de Mauricio Macri, Carolina Stanley, y el Secretario del área, Adolfo Rubinstein, había en la Argentina en aquel año 25.751 establecimientos de salud en todo el país, entre públicos y privados, de los cuales la mitad se encuentran en la región Centro del país. Del total de dichos establecimientos, el 65% son sólo de Diagnóstico, por lo que no poseen Internación. Cabe decir que el 36% de la población se atiende en el sector público.

Pese a lo que muchos pueden creer, entre los años 2003 y 2007, cuando el país creció a “tasas chinas”, de acuerdo a lo que se decía en aquel tiempo, las partidas destinadas a Salud estaban muy por debajo, por ejemplo, de lo presupuestado al Servicio de la Deuda, es decir, al pago de intereses. Mientras que para los ejercicios 2004, 2005, 2006, y 2007, el Gobierno de Néstor Kirchner, del cual el actual Presidente Alberto Fernández era su Jefe de Gabinete, el Estado destinó $5.700 millones para la Salud, al pago de la Deuda giró $41.300, es decir, 7 veces más. El mismo esquema siguió rigiendo para los gobiernos de la actual Vicepresidenta, entre 2008 y 2015.

Más datos: para 2003, el gasto en Salud representaba un 6% del PBI; en 2013, había bajado al 4%. Y si bien, medido en pesos, entre el primer año de gobierno kirchnerista y 2015, el presupuesto en salud aumentó 17 veces, hay que tener en cuenta que la inflación en el mismo período fue de casi 1400%. Es decir, que prácticamente se mantuvo constante.

Boletín Oficial del 10 de junio de 2008

Volviendo a la fallida promesa de junio de 2008 para la construcción de 30 hospitales, vale recordar que finalmente el 17 de octubre de aquel año, Cristina Kirchner anunció la realización de 7 nosocomios, proyecto llamado “Hospitales del Bicentenario”, en las localidades bonaerenses de Escobar, Esteban Echevarría, Ituzaingó, General Rodriguez, 2 en La Matanza, y el restante en la ciudad de Paraná, Entre Ríos. Además del de Cañuelas, del que este medio ya se ocupó. http://elobservador.online/index.php/2020/04/03/hospital-cuenca-alta-de-canuelas-historia-de-una-desidia/. Las obras, se dijo, iban a costar $722 millones. En perspectiva, es un monto llamativamente bajo, ya que sólo el mencionado Hospital de Cañuelas costó, oficialmente, $536 millones. La inflación sólo justifica una parte de aquello.

También se anunció que todas las obras iban a estar finalizadas hacia fines de 2010, que iban a ser licitadas por el Ministerio de Infraestructura que conducía Julio de Vido y financiados por el Estado a través del PAMI.  Pero lo cierto es que en 2015, año de elecciones presidenciales, todos fueron “inaugurados” como “cáscaras vacías”. Peor aún, al día de hoy, ninguno de ellos está plenamente operativo.  

Por ejemplo, el correspondiente al partido de Esteban Echeverría, luego llamado por el Gobierno de Cambiemos “Luis F. Leloir”, fue adjudicado en $200 millones. Es decir, que uno solo representaba casi el 30% de los 7 anunciados. Para octubre de 2014, llevaban gastados un 50% más, $300 millones. En la misma fecha, un informe oficial del PAMI reconocía que para solo 4 hospitales, ya había destinado $1300 millones, casi el doble de lo anunciado para la totalidad de ellos. En 2017, un informe consignaba que la mayoría no presentaba objetivos ni institucionales ni médicos, además de padecer serias deficiencias de infraestructura, como planos mal hechos y ausencia de sectores vitales para el funcionamiento hospitalario.

Respecto al proyecto de construcción de 30 hospitales, el kirchnerismo se defiende aduciendo la caída de la Resolución 125. En el Decreto presentado por la ex presidenta, se decía que “la expectativa de recaudación ronda los U$S800 millones (dólares) y U$S1.300 millones para 2009”, y que el 60% de aquella suma iba a estar destinada a hospitales públicos. Al cambio de aquellos años, en promedio $3,60 por divisa, hubiera representado un total de $7500 millones, de los cuales la inversión destinada a los centros de salud iba a ser de poco más de $4000 millones. Como dato histórico, habría que decir que el Jefe de Gabinete de entonces, que tenía como atribución administrar dichos fondos, era el actual Presidente. Aunque se debe reconocer que renunció pocas semanas después.

Al caer el proyecto de retenciones móviles, la plata no ingresó. Pero el 21 de octubre de 2008, es decir, apenas 4 meses después, la administración kirchnerista decidió la estatización de las A.F.J.P., o sea, las jubilaciones privadas que regían desde 1994. El 21 de noviembre, el Senado convirtió en Ley aquella idea pergeñada por Amado Boudou, entonces titular de ANSES. De este modo, el Gobierno recaudó en apenas un suspiro $75.000 millones, y se aseguraba un ingreso anual de $15.000 millones. Mientras que por la caída de “la 125” dejó de recaudar $4.000 millones, por la expropiación de las jubilaciones engrosó sus arcas en $75.000 millones, aunque parte de ese dinero no era de libre disponibilidad, ya que estaba invertido en bonos, acciones, y en otros instrumentos financieros. De cualquier modo, se trataba de ingresos muy superiores a los previstos originalmente. Pese a ello, se pasó de anunciar 30 hospitales a sólo 7, de los cuales ninguno estaba finalizado para 2015.  

 

Peor aún, el 21 de agosto de 2009, Cristina Kirchner, junto al entonces titular de la AFA Julio Grondona. y Diego Maradona, anunció el Programa “Fútbol para Todos”. Es decir, que el Estado se iba a hacer cargo de la televisación “gratuita” de todos los partidos del campeonato, destinando, se dijo en aquel momento, $600 millones, aunque con el correr de los años fueron muchos más. Entre 2009 y 2015, el Gobierno terminó girando más de $8.000 millones al fútbol. De acuerdo a un análisis que hizo la revista “Apertura”, tomando como referencia la inversión que realizó una famosa prepaga en la construcción de una clínica de alta complejidad para sus afiliados, el Estado con ese dinero pudo haber construido 9 centros similares, con un total de 90 quirófanos y más de 1600 camas.

Como dato de color, el Programa Fútbol para Todos fue denunciado por la Procelac (Unidad Fiscal que investiga el lavado de activos), justamente por el presunto delito de lavado que involucraba U$S33 millones. Pero el 28 de noviembre de 2019, ya con Alberto Fernández consagrado como Presidente electo, fueron sobreseídos los imputados ex Jefes de Gabinete Anibal Fernández y Juan Manuel Abal Medina, como asi también el empresario Alejandro Burzaco. El Juez que los sobreseyó fue Daniel Rafecas, propuesto por el gobierno de Fernández como Jefe de los Fiscales del país.

Por último, una conclusión interesante que arroja el citado estudio realizado sobre la Salud Pública en 2017 por las autoridades de entonces, es el correspondiente al capital humano. Allí se determinó que casi 900.000 personas trabajan en el sector de la salud, de los cuales casi el 60% lo hace en la actividad privada. Ello se explica por las malas condiciones laborales y por los bajos salarios que perciben los médicos por parte del Estado. Un salario básico promedio estatal está en el orden de los $50.000, lo que genera que un 27% posea una sobrecarga horaria, a veces hasta límites inhumanos, para poder llevar un poco más de dinero a su casa. Un dato no menor a la hora de evaluar el abordaje de la actual situación en la Argentina.

Si bien es cierto que en países desarrollados como EEUU, España e Italia, el sistema de salud está desbordado y colapsado por la pandemia de coronavirus, no es menos cierto que la cuarentena actual dispuesta por el gobierno kirchnerista en parte se explica también por la mala asignación de recursos, la negligencia y la corrupción del propio kirchernismo.

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